Investigadores alemanes, con la colaboración de un profesor de la Universidad de Alcalá (UAH), han desarrollado un sistema que localiza mediante visión artificial la presencia de peatones delante del vehículo. El dispositivo, que pronto incorporarán los Mercedes de gama alta, incluye dos cámaras y una unidad que procesa en tiempo real la información que suministran todos los puntos de las imágenes. “Nuestro nuevo sistema permite detectar a los peatones desde el automóvil con cámaras de espectro visible y en condiciones diurnas”, explica a SINC David Fernández Llorca, profesor de la Universidad de Alcalá (UAH). El investigador ha participado, junto a otros científicos de la Universidad de Heidelberg y el Instituto Max Planck de Informática, en un nuevo desarrollo destinado a los prototipos de la compañía Daimler en su centro de investigaciones de Ulm (Alemania). El estudio se publica en la revista IEEE Transactions on Intelligent Transportation Systems. La novedad del dispositivo es el uso de un sistema estéreo denso. El término ‘estéreo’ hace referencia a la presencia de dos cámaras, separadas unos 30 cm en una estructura situada debajo el retrovisor. “Al igual que los seres humanos conocemos la distancia y la profundidad de los objetos gracias a los dos ojos, lo mismo ocurre con la visión artificial”, compara el investigador. “Y el sistema se denomina ‘denso’ porque recoge esa información desde todos los puntos que componen cada una de las imágenes que captan las cámaras”, añade Fernández Llorca. Cuando se consiguen los datos sólo de algunos puntos, aunque sean muy característicos (como bordes o esquinas del objeto) se utiliza la expresión ‘no denso’. La visión estéreo densa permite realizar en tiempo real un reconocimiento mucho más exacto del entorno frontal del vehículo, en aspectos como el modelado de la carretera, la presencia de baches o las variaciones de pose entre el vehículo y el asfalto. De hecho, permite mejorar el reconocimiento de peatones por un factor de hasta 7,5 veces respecto a los sistemas no densos. Objetos animados, como por ejemplo un niño corriendo que cruza de repente la carretera, se puede detectar en menos de 200 milisegundos. Ejemplo real donde el sistema detecta un peatón (en rojo) dentro del área de detección (en magenta). (Imagen: C. G. Keller et al.) Las dos cámaras están conectadas a una unidad de procesamiento que ejecuta el algoritmo de visión artificial. El complejo hardware ha llevado años de desarrollo y se basa en tecnología FPGA (por las siglas de Field Programmable Gate Array), una electrónica con bloques de lógica cuya funcionalidad se puede configurar in situ mediante un lenguaje especializado. Las imágenes se pueden visualizar en directo en una pantalla, con heads-up displays (monitor transparente frontal) o con proyecciones sobre la luna del interior del coche. Además, se pueden añadir diversos elementos de actuación para advertir o ayudar al conductor, como alarmas que avisen de la presencia de un peatón, sistemas de activación del freno, e incluso dispositivos que actúan sobre el volante para ejecutar maniobras para evitar atropellos. “Posiblemente este sistema de reconocimiento de peatones lo veremos en muy poco tiempo en los nuevos modelos de gama alta de la marca Mercedes”, apunta Fernández Llorca, aunque reconoce que la última palabra “dependerá de las decisiones comerciales”, ya que hay muchas determinaciones que tomar antes de implantarlo en la cadena de producción. En la actualidad los vehículos clase C de esta marca ya incorporan sistemas de una sola cámara para detectar objetos especiales, como las señales de tráfico. Otros fabricantes, como Toyota, también han anunciado que pronto sacarán al mercado sistemas estéreos de detección de peatones. (Fuente: SINC)
¿Qué le pasa a tu cuerpo si bebes un refresco cada día durante mucho tiempo? En el momento que tomas un refresco, el azúcar y la cafeína corren por tus venas provocando un choque de energía similar al subidón que producen la drogas, después sufrirás el consecuente bajón; pero lo preocupante es lo que pasará al cabo del tiempo si esto se convierte en un hábito. El consumo de bebidas gaseosas azucaradas tiene importantes implicaciones en el desarrollo de enfermedades graves, tanto en la juventud como en la edad adulta. ¡Ojo con lo que bebes! Ganarás peso: Según un estudio publicado en ‘The Lancet‘ , beber este tipo de refrescos aumenta, hasta por seis, el riesgo de padecer obesidad. Los resultados indican que el índice de masa corporal (IMC) aumenta por cada ración de este tipo de bebidas que consumen los niños. ‘The Journal of the American Medical Association’ también publicó un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard según el cual, el excesivo consumo de bebidas gaseosas azucaradas es el causante del aumento brusco de la diabetes y la obesidad en Estados Unidos. Este tipo de bebidas contienen una gran cantidad de carbohidratos, aproximadamente nueve cucharaditas de ázucar en cada lata de 330 ml, con el agravante de la rapidez con la que se ingiere esa dosis de glucosa. Este consumo excesivo de azúcar puede causar cambios bioquímicos, más específicamente en la secreción de la hormona insulina, y puede llevar rápidamente a un aumento de peso. Es probable que tengas diabetes: Los niveles elevados de insulina debido a la ingesta de una bebida azucarada pueden aumentar el riesgo, a largo plazo, de otras patologías tales como la diabetes de tipo 2. Puedes desarrollar enfermedades del corazón: De acuerdo con un estudio publicado en 2007 en ‘Circulation’, la revista de la Asociación Americana del Corazón, los individuos que tomaban un refresco todos los días durante un período de cuatro años tienen un 25 por ciento más de probabilidades de tener altos niveles de azúcar en la sangre y un 32 por ciento más de tener bajos niveles del colesterol ‘bueno’. El estudio también revela que las mujeres que bebían más de dos bebidas azucaradas al día tenían 40 por ciento más de riesgo de sufrir ataques al corazón o muerte por enfermedad cardíaca que las mujeres que rara vez bebían bebidas azucaradas. Aumenta el riesgo de gota: La gota es una enfermedad metabólica persistente, que produce un aumento del ácido úrico circulante. Este se deposita en las articulaciones produciendo inflamación con dolor sobre todo en los pies y las piernas. Este problema se suele asociar también a la diabetes, obesidad y enfermedades renales. Según un grupo de investigadores de Vancouver (Canadá), en la población masculina el consumo de bebidas gaseosas azucaradas aumenta el riesgo de gota ya que presentan un elevado contenido de fructosa, el único carbohidrato que incrementa los niveles de ácido úrico. Tus huesos y dientes se debilitarán: el ácido fosfórico no permite la adecuada absorción de calcio en el organismo, provocando su debilitamiento y la posibilidad de tener fracturas, y sufrir osteoporosis. La combinación de este ácido con azúcar refinada y fructuosa dificulta la absorción de hierro, lo que puede generar anemia y mayor facilidad para contraer infecciones, principalmente en niños, ancianos y mujeres embarazadas. Además, los ácidos de estos refrescos afectarían el esmalte dental, provocando su erosión. Varios estudios, incluyendo el estudio de 2007 publicado en la revista Circulation, sugieren que las bebidas gaseosas light tienen casi los mismos efectos en la salud como las sodas regulares, a pesar de no tener ninguno o muy poco de azúcar. ¿Por qué? Beber refrescos suele ser parte de un estilo de vida que no es muy saludable. Yahoo Tendencias