El ABC de los plásticos: los malos y los peores
Espejito, espejito ¿cuál es el plástico más tóxico del mundo?
Mucha gente conoce y acepta ya el hecho de que el plástico no sea el mejor de los materiales. Su producción contamina, su reciclaje es difícil, contaminante y costoso, su mero uso incluso sin calentar también contamina: siempre desprende sustancias tóxicas en mayor o menor cantidad en los alimentos. El calor acentúa y acelera la contaminación, haciendo que los elementos tóxicos que componen los recipientes de plástico se filtren con mucha más rapidez dentro de la comida.
Cuando se trata de almacenar alimentos —comparado con los otros usos del plástico— la situación empeora porquelas toxinas que pasan del plástico a la comida, tienen vía libre a tu organismo.

La contaminación de fuera por lo menos está minimizada por otros agentes ambientales y en última instancia por tus barreras protectoras —como la piel— y un sistema inmune siempre en alerta; pero lo que te metes en la boca, si no ha sido bien asimilado no podrá ser ni aprovechado por el organismo ni eliminado fácilmente por los órganos emuntorios*, sino que seguirá nadando tan tranquilo y por tu sangre haciendo de las suyas.
Ya sabéis, mutando células aquí y allá, alborotando procesos hormonales en su tiempo libre y otros malestares típicos de nuestro siglo.
Dos de las más grandes hazañas de los plásticos malos descubiertas hasta ahora son el cáncer (sorpresa, sorpresa) y la disrupción hormonal.
Aún así y como en este área al igual que en otros que conciernen nuestra salud hay cierto margen para lo relativo, es también cierto que algunos plásticos son peores que otros. Y como hoy por hoy, por más que los intentes evitar, acabarás cruzándote con alguno de todas formas, es mejor educarse para elegir el que menos daño te haga – a ti y al medioambiente.
*[Los órganos emuntorios son los encargados de la depuración del organismo: hígado, riñones, intestinos, pulmones, piel.]
Cómo identificarlos
Cada recipiente de plástico debería estar marcado (en la parte inferior) con el símbolo de reciclaje —el triangulo con las flechas indicado en la imagen— y dentro de ese símbolo, debería llevar un número del 1 al 7.
Estos números indican el nivel de reciclaje que tiene el material, yendo del más reciclable (1) al menos reciclable (7). Si bien esta numerología es útil sobre todo para hacerle un favor al medioambiente y evitar los números más altos que podemos sustituir fácilmente con otro material, también sirven para marcar los materiales que son más y menos tóxicos.
Nota: hay algunos envases que no tienen número, sobre todo los que venden en los bazares, tiendas de euro, etc. – esos directamente yo ni los consideraría. Es decir, si voy a pagar por algo, dime al menos qué sustancias contiene. Es como comprar un alimento procesado que no lleve la lista de ingredientes.
A continuación paso a enumerar cada tipo de plástico con ejemplos de los recipientes en los que se usa e identificándolos con el Semáforo de la la Toxicidad: ‘Luz Verde’ cuando no es tan tóxico y ‘Luz Roja’ cuando lo es.
1 – PET o PETE (Polietileno Tereftalato) – Botellas de agua y de refrescos, kétchup, aliños, salsas. No se conoce aún que tenga efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE
2 – HDPE (Polietileno de Alta Densidad) – Envases de leche, zumo, margarina y yogur; productos de limpieza, bolsas de basura y de supermercado. No se conoce aún que tenga efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE
3 – V o PVC (Vinílicos o Cloruro de Polivinilo) – Plástico fino y transparente (el popular film) para envolver bocadillos, carnes, queso; tubos de drenaje, materiales para construcción, botellas de aceite, detergentes, champú. No se recicla ni bien ni mucho. Debido a que es muy resistente, durante su producción, para ablandarlo y hacerlo más flexible, los fabricantes le añaden diferentes sustancias tóxicas – entre las que se cuenta el controvertido DEHP, por sus efectos cancerígenos (ataca y daña el hígado, nuestro órgano emuntorio principal). LUZ ROJA
4 – LDPE (Polietileno de baja densidad) – Bolsas para congelar, para bocadillos (las de cierre zip, por ejemplo), para el pan, de supermercado, muebles, alfombras. No se conoce aún que tenga efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE
5 – PP (Polipropileno) – Botes de kétchup, diferentes envases para la cocina, envases de productos médicos. No se recicla tan bien como el 1 y el 2, y durante su producción emite gases tóxicos. Sin embargo, no se conocen aún efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE. Notarás que casi todos los envases de plástico para almacenar alimentos llevan este número.
6 – PS (Poliestireno) – Platos y vasos de un solo uso (si puedes, huye de los vasos de espuma para bebidas calientes), cajas de CD, bandejas de carne, hueveras, envases duros, juguetes. Contiene gasolina y es un potente carcinógeno. LUZ ROJA.
7 – Otros – Gafas de Sol, PC, MP3, DVD, biberones y botellas de bebé, envases para calentar en el microondas y algunas botellas de agua. Materiales muy difíciles de reciclar. Contienen el monstruoso Bisfenol-A, químico inventado en los años ‘30 con el propósito de encontrar estrógeno sintético. Es un conocido cancerígeno y disruptor hormonal, simulando la acción del estrógeno en el organismo y confundiendo tus propias hormonas naturales. LUZ ROJA.
Resumiendo
- Intenta reducir al máximo el uso del plástico – al menos para manipular y guardar tus alimentos y otras sustancias que van por dentro y por fuera de la piel. Usa cerámica, vidrio y acero inoxidable, los materiales más seguros conocidos hasta ahora. Si bien dentro de estos materiales también hay algunos mejores que otros, por lo menos son superiores al plástico en asuntos de toxicidad. El film transparente tan “imprescindible” hoy día en la cocina, se puede sustituir por bolsas como las que se usan para congelar alimentos o para bocadillos, hechas de HDPE (el nº 2).
- Intenta que el plástico que sí usas se encuentre dentro de la numerología de LUZ VERDE, preferiblemente del 1 o del 2, los números menos dañinos y contaminantes del medio. Recuerda: 1, 2, 4 y 5 = OK y 3, 6 y 7 = NO TAN OK.
- Uses el plástico que uses, intenta NO calentarlo. Esto puede ser un problema para aquellos que son adictos al microondas. Pero hasta para eso se puede usar vidrio o cerámica.
Fuente: http://www.huertoman.com/2011/09/19/el-abc-de-los-plasticos-los-malos-y-los-peores/
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