Aunque las concentraciones de algunos radionucleidos fueron disminuyendo, en Julio todavía eran 10.000 veces más altas que los niveles medidos en 2010 frente al litoral nipón.
La investigación,analiza los efectos del mensaje informativo en la comprensión y retención de información a corto plazo
El ABC de los plásticos: los malos y los peores Espejito, espejito ¿cuál es el plástico más tóxico del mundo? Plástico en la comida, plástico en la piel, plástico en nuestro cuerpo, plástico por doquier. El siglo 21 nos encuentra, entre otros adjetivos, plastificados a más no poder. Estamos rodeados por este materialhasta tal punto que si tuviéramos que deshacernos de todo el plástico que compone nuestras vidas, nos quedaríamos desnudos y tiritando.Si alguna vez has dejado tu botella de agua en el coche bajo el sol del mediodía y al regresar y tomar un sorbo te ha sabido a plástico, entenderás mejor lo que quiero decir. Si alguna vez te ha faltado el aire al inhalar aromas a plástico derretido o si al abrir tu armario de los tuppers, no puedes evitar sentir esa nausea plastificada, empezamos a entendernos.Pero tanto si alguna vez has notado el pesado hedor a químico en las tiendas del Euro, como si nunca antes te has planteado el tema, te interesará aprender un poco más al respecto porque es algo que afecta tu salud y por lo tanto te concierne.¿Qué queremos decir exactamente cuando decimos que algo “sabe a plástico”? Por regla general el plástico, calentado o no, desprende sustancias que pasan a formar parte de la composición química del líquido o comida contenidos en el recipiente. En ocasiones, nuestra lengua lo detecta. Mucha gente conoce y acepta ya el hecho de que el plástico no sea el mejor de los materiales. Su producción contamina, su reciclaje es difícil, contaminante y costoso, su mero uso incluso sin calentar también contamina: siempre desprende sustancias tóxicas en mayor o menor cantidad en los alimentos. El calor acentúa y acelera la contaminación, haciendo que los elementos tóxicos que componen los recipientes de plástico se filtren con mucha más rapidez dentro de la comida. Cuando se trata de almacenar alimentos —comparado con los otros usos del plástico— la situación empeora porquelas toxinas que pasan del plástico a la comida, tienen vía libre a tu organismo. La contaminación de fuera por lo menos está minimizada por otros agentes ambientales y en última instancia por tus barreras protectoras —como la piel— y un sistema inmune siempre en alerta; pero lo que te metes en la boca, si no ha sido bien asimilado no podrá ser ni aprovechado por el organismo ni eliminado fácilmente por los órganos emuntorios*, sino que seguirá nadando tan tranquilo y por tu sangre haciendo de las suyas. Ya sabéis, mutando células aquí y allá, alborotando procesos hormonales en su tiempo libre y otros malestares típicos de nuestro siglo. Dos de las más grandes hazañas de los plásticos malos descubiertas hasta ahora son el cáncer (sorpresa, sorpresa) y la disrupción hormonal. Aún así y como en este área al igual que en otros que conciernen nuestra salud hay cierto margen para lo relativo, es también cierto que algunos plásticos son peores que otros. Y como hoy por hoy, por más que los intentes evitar, acabarás cruzándote con alguno de todas formas, es mejor educarse para elegir el que menos daño te haga – a ti y al medioambiente. *[Los órganos emuntorios son los encargados de la depuración del organismo: hígado, riñones, intestinos, pulmones, piel.] Cómo identificarlos Cada recipiente de plástico debería estar marcado (en la parte inferior) con el símbolo de reciclaje —el triangulo con las flechas indicado en la imagen— y dentro de ese símbolo, debería llevar un número del 1 al 7. Estos números indican el nivel de reciclaje que tiene el material, yendo del más reciclable (1) al menos reciclable (7). Si bien esta numerología es útil sobre todo para hacerle un favor al medioambiente y evitar los números más altos que podemos sustituir fácilmente con otro material, también sirven para marcar los materiales que son más y menos tóxicos. Nota: hay algunos envases que no tienen número, sobre todo los que venden en los bazares, tiendas de euro, etc. – esos directamente yo ni los consideraría. Es decir, si voy a pagar por algo, dime al menos qué sustancias contiene. Es como comprar un alimento procesado que no lleve la lista de ingredientes. A continuación paso a enumerar cada tipo de plástico con ejemplos de los recipientes en los que se usa e identificándolos con el Semáforo de la la Toxicidad: ‘Luz Verde’ cuando no es tan tóxico y ‘Luz Roja’ cuando lo es. 1 – PET o PETE (Polietileno Tereftalato) – Botellas de agua y de refrescos, kétchup, aliños, salsas. No se conoce aún que tenga efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE 2 – HDPE (Polietileno de Alta Densidad) – Envases de leche, zumo, margarina y yogur; productos de limpieza, bolsas de basura y de supermercado. No se conoce aún que tenga efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE 3 – V o PVC (Vinílicos o Cloruro de Polivinilo) – Plástico fino y transparente (el popular film) para envolver bocadillos, carnes, queso; tubos de drenaje, materiales para construcción, botellas de aceite, detergentes, champú. No se recicla ni bien ni mucho. Debido a que es muy resistente, durante su producción, para ablandarlo y hacerlo más flexible, los fabricantes le añaden diferentes sustancias tóxicas – entre las que se cuenta el controvertido DEHP, por sus efectos cancerígenos (ataca y daña el hígado, nuestro órgano emuntorio principal). LUZ ROJA 4 – LDPE (Polietileno de baja densidad) – Bolsas para congelar, para bocadillos (las de cierre zip, por ejemplo), para el pan, de supermercado, muebles, alfombras. No se conoce aún que tenga efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE 5 – PP (Polipropileno) – Botes de kétchup, diferentes envases para la cocina, envases de productos médicos. No se recicla tan bien como el 1 y el 2, y durante su producción emite gases tóxicos. Sin embargo, no se conocen aún efectos nocivos sobre el organismo. LUZ VERDE. Notarás que casi todos los envases de plástico para almacenar alimentos llevan este número. 6 – PS (Poliestireno) – Platos y vasos de un solo uso
El Caminar: el ejercicio ideal Por Pedro Martínez, M.D., C.M.C.M. Artículo publicado por la Revista «El Centinela» en Julio, 1995 El caminar se ha tornado en una actividad muy popular. A parte de ser una forma excelente de ejercicio, a la luz de los hallazgos más recientes, se aproxima a ser la actividad ideal. Su flexibilidad le permite ser practicado casi en todas las circunstancias y lugares. Es gratis, segura y efectiva. No se necesitán habilidades o entrenamientos especiales. A pesar de esto menos del 10 % de la población norteamericana hace ejercicios tres o cuarto veces por semana. Esto es de acuerdo con el departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, mejor conocido por sus siglas en inglés HHS1 Sus alcance se proyectan desde el control de peso, hasta ser uno de los métodos más efectivos para vigorizar nuestra capacidad física, mental y espiritual. Dentro de su multiples beneficio, el caminar favorece al paciente hipertenso al ayudar a disminuir su presión arterial sanguínea; fortalece al corazón; disminuye los riesgos de la arteriosclerosis al disminuir los niveles de las lipoproteínas de baja densidad (i.e., colesterol malo en la jerga popular); además aumenta los niveles de las lipoproteínas de alta densidad (ie., colesterol bueno o protector)2 ; ayuda a reducir de peso y pudiera ayudar a prevenir la osteoporosis, 3 En la actualidad, el caminar se ha tornado en la actividad preferida para los pacientes en recuperación después de un ataque al corazón. En realidad, 8 de cada 10 personas mejorían su estado de salud si caminaran.4 Existen diferentes tipo de caminata. En primer lugar está aquella que se considera de baja intensidad, es decir a un ritmo o paso lento. Esto equivale a llevar un ritmo de 18-30 minutos por millas. Esta es la forma de caminata que se recomienda para empezar, en especial a las personas que están en sobrepeso, a los ancianos y para los que están sometidos al programa de rehabilitación cardíaca. A la anterior le sigue la caminata de intensidad moderada. Su ritmo es mas rápido (i.e., 14-17 minutos por milla). La mayoría de las personas que practican la caminata caen dentro de esta categoría. El tipo que le sigue se le considera de alta intensidad. Su ritmo o paso es mucho más rápido que el anterior (i.e., 10-13.5 minutos por milla). Este es un concepto practicamente nuevo para la mayoría de los que practican el arte del caminar. Es el equivalente a un trote lento. Por último está la caminata considerada de muy alta intensidad. Su ritmo o paso es rapidísimo (i.e., de 5.33 minutos, que es la marca mundial, a 10 minutos por milla). Esta última se considera como un deporte competitivo no como parte de un ejercicio diario5 Menos de dos veces por semana produce poco o ningún cambio significativo en nuestro cuerpo, insisten los expertos. Lo ideal es tres o más veces por semana. Pero si en los momentos presente no puede más de una a dos veces por semana, no se desanime. Empiece y verá que con el tiempo se le hará más agradable y placentero y sin darse cuenta notará que lo estará haciendo tres o más veces por semana. En cuanto a la distancia, recomiendo caminar por lo menos de 1-3 millas por semana como etapa inicial. Aumente gradualmente la frecuencia y la distancia. No se extralimite. Recuerde que si su objetivo es rebajar debera caminar tres o más millas por semana. Muy importante es el planificar su rutina y su ruta. Asegúrese de apartar el tiempo necesario. No lo deje a la casualidad. Hágalo como una costumbre. Esto reforzará su voluntad. Recuerde que el caminar debe tornarse no en una obligación sino en un placer. Vístase en forma adecuada y de acuerdo con los cambios climatológicos. Por eso es mejor estar sobreprotegido que lamentarse por la falta del mismo. Su zapatos deben ser bajo en peso (menos de 11 onzas) y que le ajusten comodamente. Los mismos deberían ser flexibles en su porción anterior pero con la suela del talón firme y con un buen arco de soporte y por lo menos de 1/4 a 1/2 pulgadas de espacio entre su dedos y el final del calzado. Cómprelo en la tarde y asegurese de medirlo con las medias que piensa usar para caminar. Asegurese de que su calzado este bien acolchinado, de manera que pueda ayudar absorbe el impacto de su pie con el suelo. El caminar debiera ser el tiempo para respirar, para meditar y/o de mejorar su comunicación con Dios y con sus semejantes. Mire las nubes, siéntase parte de su ambiente. El caminar es un tónico para su mente como para su cuerpo.Esto impartirá vigor a sus fuerzas, robustecerá sus fuentes de energía y promoverá un estado emocional más vibrante. Usted le debe esto a su mente y a sus emociones. Notará que en la mayor parte del tiempo el mero hecho de caminar (i.e. el movimiento en si) le ayudara a tornar sus momentos bajos (i.e. emocianales) en momentos refrescantes y relajantes. Realmente el caminar sirve como una válvula de escape para el estrés. Comience gradualmente, en especial si su familia le acompaña Camine unos 30 minutos dos a tres veces por semana. Aumente su distancia gradualmente cada semana. Comience a un ritmo que le sea cómodo. Aumente su velocidad lentamente. Haga ejercicios de estiramiento. 5 minutos antes y después de su caminata. Respire profundo cada 10-15 pasos las primeras 100 yardas. No camina entre las 10:30 am a 2:30 pm, a menos que lo haga en un lugar bajo techo. No abuse del ejercicio. Si nota que se le acorta la respiración o le es difícil hablar o se siente mareado o con dolor, pare y descanse. Si le es posible notifíque su doctor. Usted puede caminar dentro de un centro comercial si es bastante grande y cerca de su hogar. Los centros comerciales ofrecen la ventaja de un ambiente controlado. Por lo tanto puede caminar sin importar las